jueves, 5 de septiembre de 2013

Un gran error: pedir demasiado por una vivienda


“Mejor poner el precio alto, así tenemos margen para rebajar”
Esta frase, muy escuchada dentro del mercado inmobiliario, representa uno de los mayores errores que puede cometer un vendedor. En un momento en el que el precio de la vivienda tiende a la baja, sobrevalorar un inmueble puede frenar su venta, te saca del mercado.

¿Por qué?
 A la hora de buscar una vivienda, un comprador echa cuentas para ver el total a invertir y busca viviendas con precios que encajen en la cantidad que se ha fijado. No se detendrá a mirar los inmuebles con precios superiores, que, en una época de incertidumbre económica como la que estamos viviendo, supone un enorme esfuerzo para los bolsillos ya de por sí castigados. En un mercado con más oferta que demanda, el comprador sólo se detiene en las tres B: “lo bueno, bonito y barato”.

Mayor precio es igual a mayor hipoteca y menos posibilidades
En un momento en el que los bancos conceden hipotecas con cuentagotas y sólo a las personas más solventes, pedir una cantidad desorbitada puede llevar a que el comprador no pueda conseguir la hipoteca para adquirir el inmueble. Las probabilidades de compra bajarán.
Siempre existe la posibilidad de que el comprador no solicite hipoteca, en ese caso el comprador contará con un importe determinado que puede no ser suficiente para adquirir la vivienda en venta.

El mercado se adapta, te quedarás atrás
Antes de comprar la vivienda un comprador bien informado comparará los precios de la zona para comprobar si un inmueble es caro o barato. Si tu vivienda tiene un precio por encima de la media y no cuenta con características que destaquen, pasarán de largo.

Un piso que lleva mucho en el mercado pierde atractivo.
Derivado del punto anterior nos encontramos con que las viviendas que permanecen mucho tiempo en venta, aunque se vayan produciendo rebajas, van perdiendo el atractivo hacia los compradores, que empiezan a pensar que la casa puede tener taras que impiden su venta.

Precio bajo, mayor reclamo.
Un precio bajo atraerá un mayor número de compradores. Si el precio es bajo, el vendedor se podrá ahorrar en muchas ocasiones el proceso de negociación, que puede llegar a lastrar la venta por diferencias entre ambas partes. El precio acertado funciona y no todo es negociable.

Esto no significa que debas fijar un precio de venta demasiado bajo, las viviendas con un precio adecuado se venden en un plazo regular. Si necesitas asesoramiento para vender tu vivienda en nuevo milenio podemos ayudarte. Contacta con nosotros.

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